A solo unos pasos del hotel, esta playa es famosa por sus olas perfectas para surfistas, su ambiente relajado y sus atardeceres inolvidables. Ideal para caminar, tomar algo frente al mar o simplemente dejarte llevar por la vibra local.
Un poco más extensa y con oleaje fuerte, es el epicentro del surf profesional. También encontrarás bares, restaurantes y una vida nocturna vibrante.
Pequeña, escondida y de aguas tranquilas. Perfecta para nadar, hacer snorkel o pasar el día en familia. El acceso es por una escalinata, pero vale totalmente la pena.
Una joya semioculta con ambiente más privado. Ideal para quienes buscan desconexión total y contacto directo con la naturaleza.
Amplia y tranquila, es el lugar perfecto para ver el atardecer y participar en la liberación de tortugas, una experiencia que toca el corazón.